He encontrado en el feminismo una fuerte convicción de justicia social, por lo que todas mis intervenciones y trabajo se basa en una mirada basada en el movimiento, creo en la libertad y la dignificación de nuestros cuerpos. No solamente de las mujeres, sino también de los hombres. Creo que merecemos vivir en entornos libres de opresión, juicio y castigo. La terapia no es un lugar ajeno a ello. Lo que decimos, importa. Lo que sanamos y cómo lo sanamos impacta.